Cabalgando encontreme,
bajo la blanca luna.
Cual Quijote meditaba
de hazañas y aventuras
con las que una vez lidiaba
mientras la luna sola cantaba
Cabalgando encontreme yo solo,
sin escudo y sin espada
la luna, el viento y mi caballo.
sin ni una ruta trazada
Viajaba sin prisa, viajaba con calma
pues a ella buscaba sin penas del alma
Sin importar si habría de cruzar
los ríos de Arcadia o laberintos de Creta
yo andaba seguro de poder luchar
contra todo lo que en el camino me quisiera retar...
Mas que molinos, vencí encantadores,
vencí dragones, y revoluciones
navegué por mis sueños, vencí mil temores
para encontrar a la dama de mis visiones
miércoles, 30 de junio de 2010
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)